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Octubre 28, 2004

El mundo se está haciendo cada vez más pequeño

¿O tu no lo adviertes? ¿Acaso no ves como el mundo se está haciendo cada vez más pequeño, como el tamaño del universo va reduciéndose, como el número de planetas mengua sin cesar? Reducida, apocopada, la vida se puebla de especies estinguidas, de ausencias, de la terrible nostalgia de ella misma. En noches como esta uno quisiera emprender la reconquista de cuanto pobló este cosmos pero quizás ya es tarde. Y es que no quedan sino vestigios, cenizas, casi nada. Y a ellos nos aferrarnos con mezquindad, con el temor de un ejército en retirada, esclavos como juramos que nunca seríamos.

Escrito por Zol a las 08:27 PM | Comentarios (10) | TrackBack

Octubre 21, 2004

Hay un billete de tren

Hay un billete de tren por comprar, ajeno a las distancias que ayudará a crear como ignoran los símbolos los significados que le otorgamos. Existe una casa por habitar, anhelante de voces y olores que la llenen y la profanen, inconsciente de que será una soledad quien anidará entre sus paredes. Malviven un puñado de canciones temerosas de no llegar a tiempo, de no acompañar este cambio de era como antaño hicieron otras. Estamos nosotros, pobres animales sentimentales, tan capaces de soñar la buena vida como de temerla.





¿A dónde irán esas canciones?

Escrito por Zol a las 07:31 PM | Comentarios (2) | TrackBack

Octubre 12, 2004

Salto al vacío

Curiosos tiempos estos en que salto al vacío en busca de una red más fuerte y duradera, en los que aplico toda mi ciencia para exorcizarme de la terrible maldición de gastar la vida en una oficina. Extraña noche en la que tres pisos más abajo comenzaba a desaparecer un fastasma, no por que se desvelara su secreto, sino por la llegada de nuevas luces, cercanas y ciertas. Insólitos días, misteriosos y sorprendentes, que por fuerza nos han de salvar de la muerte lenta de estos tiempos modernos.

Escrito por Zol a las 06:28 PM | Comentarios (8) | TrackBack

Octubre 02, 2004

Cambios en las relaciones internacionales

El ministro desquiciado, arrastrado por la tristeza de la ciudad, se dirigió a la cumbre poblado de ensoñaciones y fantasías oscuras. Andaba rumiando su resquemor ante la nueva alianza, ante el pacto de dos naciones amigas y cercanas. Pensaba, con locura autodestructiva, en la construcción de un nuevo imperio, de un cambio en las relaciones internacionales. Hipnotizado por su propio delirio, lanzó sus armas sin declaración de guerra ni convención que salvara a los inocentes. Aún no sabe si reivindicará los atentados.

Escrito por Zol a las 10:19 PM | Comentarios (3) | TrackBack